Aprender a escuchar

22.07.2017

No hay mejor acción que la que nace de ti. La mejor manera de ayudar y dar un consejo es escuchar, entonces, trabajas tu humildad y empiezas a estar receptivo a la verdad de otro ser humano. Empiezas a poder comprender cuál es la energía o la fuerza que le da vida y lo que le desvitaliza. No puedes imponer tu proceso a otro ser humano porque, simplemente, no ha venido a aprender las mismas lecciones o a aprenderlas de la misma manera. Con la escucha y la receptividad también practicamos la creatividad, así como la aceptación, comprendemos que el proceso de creación e individuación es la búsqueda de la belleza en cada uno. Amar esas diferencias es amar la vida a través de cada quien. Sin embargo, esas diferencias en la búsqueda son las que nos unen y, a la vez, son las que nos dan una huella dactilar y una identidad.