Amar en presente y presencia

11.05.2018

El amor sucede en tiempo presente. Amamos aquí y ahora. Para eso, necesitamos nuestra presencia en tiempo presente, como un presente hacia quien o aquello que amamos. Es la eterna presencia del espíritu, haciéndose presente en el aquí y ahora. Porque si bien el amor es el creador, el espíritu eterno se manifiesta en un segundo y en ese segundo nos relacionamos con la eternidad. Quizás nuestra mente humana no pueda entenderlo, sí nuestro espíritu, quien tiene una lógica muy diferente a la que aprendemos, para ser parte de este mundo. Cuando nos permitimos estar en relación mística con ese amor, después lo aterrizamos para manifestarlo en cada instante, con plena conciencia. Ese hecho hace que nuestra presencia esté siendo un canal de manifestación del amor creador en cada aspecto de nuestras vidas. Amamos hoy, amamos ahora, mañana no sabemos ni siquiera cómo la vida nos va a presentar ese amor. Quizás lo haga tratando de moldearnos, tratando de quebrar nuestro ego, para que los velos que hemos puesto a la presencia, al alma, al espíritu, nos desnuden en un baile de luz, al ritmo de la creación.