Confundir al alma

12.08.2018

Confundimos al alma cuando no establecemos un orden en el amor que damos. La confundimos cuando creemos que nuestra pareja es nuestro hijo, o cuando nos ponemos en los zapatos de la pareja de nuestro hijo, generando confusión y un incesto no dicho en el alma del sistema familiar. Generamos confusión cuando amamos fuera de la pareja, cuando encadenamos relaciones de pareja, cuando nos convertimos en amantes y no amad@s, cuando somos los padres de nuestros padres, cuando como padres no se asume el rol. Generamos confusión cuando no establecemos límites y aceptamos el rol o personaje que jugamos en cada momento de la vida. Querer cambiarlo, es querer manipular la realidad a nuestro antojo y es cuando el ego entra en acción fabricando lo que quiere pero no creando lo que es. Podemos confundir nuestra alma, sin embargo, lo 'peor' que puede pasar es que acabemos confundiendo a las de nuestros hijos o la generaciones venideras y el amor pierde su orden en nuestra mente: El Primer lugar. Dejar de confundir al alma con los deseos del ego, entregando herencias vacías de Amor o cargadas de violencia silenciosa, es la gran liberación hacia un camino de reconstrucción de nuestros pilares creativos de vida.