Cuando dos se convierten en uno

15.12.2018

Cuando dos se convierten en uno, la comunicación es la herramienta más importante para crear hacia un mismo propósito. Bien nos han enseñado que hay que tener/encontrar a la 'pareja especial' para el resto de nuestra vida. Sin embargo, al buscar el factor 'especial' obligamos a la otra persona a ser aquello que hay en nuestra fantasía; así como nosotros llegamos a desdibujarnos, para cumplir la fantasía del otro y no desilusionarle. En todo ese proceso: ¿Dónde está el Amor? ¿Dónde está el dejar ser? ¿Dónde está la verdad? ¿Dónde está la libertad? Para que haya una verdadera relación es necesario dejar de lado el término 'especial', tildando al Amor con ser 'especial'. El Amor que crea no es especial, es. Es paciente, respeta, honra, da aliento, sana. Cuando dos se convierten en 'una' relación, a veces perdemos la libertad de ser por agradar o gustar, aunque más bien es por agradarnos y gustarnos en la idea de la relación especial. Entonces dos se acaban convirtiendo en varias personas: quien eres (y aún puedes desconocer), quien quieres ser para el otro (quizás negándote a ti mismo), quien el otro cree que eres. En todo este juego perdemos la identidad y el propósito. Sin embargo, el Amor es un centro de gravedad, no de destrucción. Y lo que usamos en beneficio del Amor es la comunicación, empezando por la tuya con la creación, siguiendo con amarte y luego amando al prójimo o extendiéndolo a los demás. Una 'relación especial' no te salva de ti mismo, de hecho pone de manifiesto aquello de ti que aún no trabajaste. Una relación en amor refuerza la paz y la libertad de la expresión de tu ser, de tu esencia, expresa a la creación.

MARIAdelCID