Doctrina de la obediencia | Obedience doctrine

21.04.2020

En esta doctrina de la obediencia me cuestiono: Cuando podremos volver a volar, sin restricciones, sin controles, sin miedo... Esta guerra en contra de la humanidad, encubierta, engañosa, es sólo un juego dialéctico y despierta un optimismo que es capaz de nublar la realidad. El camino de la verdad fue tergiversado por mentes manipuladoras, en nombre de una 'religión' -que se asemejan más a organizaciones sectarias, que a religar el alma de los Seres en cuerpos humanos a Dios- y multitudes caen en un profundo engaño, que defienden sin cuestionar los fundamentos de este supuesto orden que nos rodea. Cuando nos enfrentamos a la verdad, sólo hay dos opciones: el ego enloquece porque se ha quedado sin armas para seguir subido al pedestal del orgullo, de la ignorancia; o nos rendimos en un acto de humildad. Los mensajes de los libros sagrados son espirituales, no una manera de institucionalizar la fe, politizarla o usarla a través de los gobiernos en pos de mensajes engañosos. Quizás, como el Espíritu y la vida espiritual, el verdadero engaño es intangible, pero lo dejamos permear en esta vida material por falta de valentía y de enfrentarnos a la verdad. Una que está distribuida en miles de gotas y se conoce cuando somos capaces de emanarla. Es ese pedacito de verdad que Dios nos puso en el corazón cuando nos forjó en Su Pensamiento, para rendir un servicio a la vida y no al ego.

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in this doctrine of obedience I ask myself: When can we fly again, without restrictions, without controls, without fear... This war against humanity, covert, deceptive, is only a dialectical game and awakens an optimism that is capable of clouding reality. The path of truth was twisted by manipulative minds, in the name of a 'religion' -which resemble sectarian organizations more, than to religion the soul of Beings in human bodies to God- and multitudes fall into deep delusion, which they defend without questioning the foundations of this supposed order that surrounds us. When we face the truth, there are only two options: the ego goes crazy because it has run out of weapons to continue to stand on the pedestal of pride, of ignorance; or we surrender in an act of humility. The messages in the holy books are spiritual, not a way to institutionalize faith, politicize it, or use it through governments for misleading messages. Perhaps, like the Spirit and the spiritual life, true deception is intangible, but we let it permeate in this material life for lack of courage and facing the truth. One that is distributed in thousands of drops and is known when we are able to emanate it. It is that bit of truth that God placed in our hearts when he forged us in Its Thought, to render a service to life and not to the ego. 


MARÍAdelCID