El carro de la vida

28.11.2017

MUJER. Es momento de mirar a la mujer, de reconocer y honrar el valor de su aportación a la sociedad. Estamos acostumbrados a enfrentarnos a un mundo externo creado bajo una gran energía masculina. Un mundo creado sobre todo por hombres, para hombres. Un mundo en el que la validación del valor de lo femenino se ha negado, hasta extenderse en dogmas de vida. La energía femenina es creadora y creativa por naturaleza, sin ella, no tenemos la capacidad de gestar proyectos, economía, la calidez de un hogar y un largo etcétera. La energía femenina toma lo que recibe de la masculina y, después de un proceso de gestación, lo hace más grande hasta que da a luz al mundo lo gestado. Empezar a practicar la escucha y la recepción del Creador es empezar a accionar nuestra energía femenina. Empezar a creer en los procesos y no en el 'lo quiero todo ya', así como dejar de pedir a la mujer que salga al mundo tal y como lo hace un hombre, bajo la premisa de poder ser aceptada en sociedad, es un error que nos aleja de nuestra naturaleza. Dar cabida a las necesidades femeninas, empezando por la escucha y validación de ellas, es un gran avance y aportación para que nuestra sociedad se enriquezca.