El llamado del Espíritu

28.09.2018

El llamado del Espíritu es uno de los más difíciles de descifrar, pues Su Voz está llena de símbolos. Cuando tratas de poner palabras a esos símbolos, puedes verte enredado en tus pensamientos y creencias tratando de ocultar Su Luz. El Espíritu es una Voz, a quien prestas tus oídos del alma (no tangibles); lo haces para darle tu garganta, tu boca, tu lengua y el sonido que de esa parte del cuerpodeviene para poder hacerlo tangible y revelarlo a los oídos del cuerpo. Ese es el instante en el que te conviertes en una voz, cuando entiendes que tu vida es un servicio de Su Voluntad, la cual tiene un Propósito mayor al de tu ego o tus pensamientos humanos, los cuales crean distancia con el Espíritu. El Espíritu es una Verdad que no se busca, te alcanza y cuando lo hace sólo tienes un camino: rendirte, perdonarte y liberarte para poder hacerlo con los demás. Olvidarte de la idea de ti, de la proyección de una supuesta personalidad y encarnar el servicio para el cual fuiste creado/a antes de ser concebido dentro del vientre de tu madre. Una vida de servicio al Espíritu puede, en apariencia, no ser lo que el sistema humano llama éxito. El éxito en el llamado se convierte en una rendición, en un acto de humildad; para comprender que se trata de ser esa voz que toca las almas y despierta el espíritu de cada ser humano. Cuando empiezas a conocerte a ti mismo/a es cuando conoces a tu Creador/a, cuando entiendes la visión que trata de darte, cuando entiendes que somos UNO, un sólo Pensamiento, un sólo Espíritu y un sólo Cuerpo; aunque en apariencia estemos separados, es en la unión y las comunidades donde hacemos visible el Espíritu. Porque nos vuelve a relegar a Su Propósito, que es extender Su Amor Creador