El perdón

28.02.2018

Cuando llega el perdón, te das cuenta de que no había nada que perdonar. Caer es parte de este mundo, levantarnos también. Tener la humildad de perdonarte, es un paso necesario para estirar la piel, para crecer. Cuando la vida nos presenta pruebas, es muy probable que caigamos. Están para prepararnos, nos ayudan a crear una personalidad más humilde, y una vida más verdadera. Cuando caemos profundo, cuando no encontramos la luz, aparece la Luz de tu Creador, te extiende su mano para volverte a crear, para acercarte al anhelo que imprimió en tu alma antes de traerte a este mundo. El perdón, entonces, se convierte en un paso de fe hacia la creación de tu nuevo yo, más cercano a tu esencia, al Ser Humano que fuiste pensado antes de ser gestado en el vientre de tu madre.