Empoderamiento femenino

15.10.2018

Hace unas semanas me encontré con una niña usando su monopatín. Me llamó la atención que estaba rodeada de hombres y ella era un foco de luz, aún con su pequeño cuerpo, donde todos mostraban sus destrezas encima de esas ruedas. Me hizo recordar que, durante mucho tiempo el poder y la voz de la mujer ha sido relegada a una segunda clase. Relegada a un lugar que responde a las demandas de mentes masculinizadas. Eso nos ha hecho estar en lugares y vidas que no nos pertenecen. Sin embargo, en las nuevas generaciones, las mujeres están jugando un papel muy importante usando su voz y sus capacidades, siendo parte activa de la sociedad. No estamos tratando de quitarle nada a los hombres, más bien estamos siendo parte activa de aquello que el mundo masculinizado ha creado. Bien es sabido que, aquello que se le da a una mujer lo multiplica. Entonces, este mundo que se nos ha dado, lo estamos gestado hace milenios y estamos introduciendo en la sociedad aquello para lo que fuimos creadas. Es un acto de amor aceptar que las mujeres están creciendo y se están empoderando. Seguimos quizás atadas a un sistema, sin embargo, al cuestionarlo, lo estamos cambiando al integrar las semillas del mundo masculino heredado, con la nueva vida que estamos dando a luz. Dar poder, voz y voto a las mujeres hace crecer la economía mundial. También hace crecer la conciencia de unidad en nuestro mundo y nuestra capacidad creativa innata como seres humanos. El hombre necesita recordar que ha creado un sistema para sostener la belleza de lo femenino, belleza que ya se empieza a manifestar.