Fabricar o crear

05.07.2018

Te has creado, o te has fabricado? Fabricamos cosas por suplir una carencia o una necesidad, como un remedio causado por una percepción errada de nosotros mismos. Ese remedio, lo acabamos generalizando, afirmando o creyendo que ese fabricación es una necesidad de todos y empezamos a dar consejos que no hacen más que seguir alimentando nuestro ego y el de los demás. Finalmente, ese esfuerzo por fabricar algo que nace de una necesidad no resuelta, incluso no real, se convierte en un esfuerzo en vano. La máscara se acaba cayendo y nuestro agotamiento crece por haber querido mantener en pie una Torre de Babel. Todo esto, no es creativo, pues no hemos creado con la raíz del corazón, con el pensamiento de la creación ni con la mente creativa que el Creador nos dio. Recordar que no nos hemos creado a nosotros mismos, nos lleva a la siguiente pregunta: ¿Qué has hecho de ti mism@? Si has fabricado una imagen y no una expresión de tu verdad, tus percepciones sobre el mundo serán ingenios y ejercicios mentales, pero no estarás haciendo uso de tu mente creativa. A causa de la caída, la mente está dividida, alejada del Creador y cree que por si misma puede hacer lo que quiera. Aunque pueda parecerlo en primera instancia, con el tiempo nos acabamos dando cuenta de que no era nuestra verdad. Y nuestra verdad está en lo que no es mutable, en lo eterno, en lo que ya estaba, está y estará aún sin nuestro cuerpo humano. Esa es la relación con el espíritu, que es simbólica. Entonces, te has fabricado o estás creando?