Fronteras

07.11.2018

Tus herramientas ya no funcionan.
Muy a menudo la vida nos irrumpe con situaciones que nos dejan invalidados para dejar de seguir viviéndola del modo en que veníamos haciéndolo. Nos está llamando para que nos adentremos en nuestra alma y rindamos un servicio con la fuerza imparable del Espíritu. En dichas ocasiones, el ego suele quejarse, pues él construyó todo un imperio, una fantasía creyéndose poderoso, y nuestras torres de creencias se desmoronan como un rayo atravesando nuestra mente, haciéndonos entrar en la locura. Esa locura es un gran estado creativo, nos reta a conocernos más allá de los límites que nuestra mente nos quiere imponer. Pero ella no conoce la realidad mirando las cosas de este mundo, se niega a sí misma. A menudo se recrea en ver las líneas rectas que quiere trazar, pero son devastadoras para la creatividad y dejarían el paisaje desolado. El alma conoce esas líneas sinuosas que hemos venido a trascender, nos muestra las infinitas posibilidades que tenemos a nuestro alcance para experimentarnos plenamente. Sólo se trata de ser en un presente contínuo.