Igualdad individualizada

25.03.2018

Están naciendo muchos movimientos en búsqueda de la igualdad entre sexos, sin embargo, no somos iguales. La igualdad como un fin de unión sí nos empodera, la igualdad como un fin para obtener poder, sigue alimentando las guerras de sexo. Hombres y mujeres nunca seremos 'iguales', pues cada hombre es diferente entre sí, así como cada mujer también lo es entre sí. Lo que nos hace 'iguales' es recordar nuestras diferencias y así poder cooperar. Si somos iguales, no nace un deseo erótico hacia otro ser humano, pues en nosotros encontraríamos lo que buscamos porque el otro es 'igual' a nosotros. Si buscamos ser iguales en derechos como individuos, ahí si aparece la utencicidad de cada ser humano, su propia huella dactilar y lo que sólo esa persona puede aportar al mundo. Si somos 'iguales', si seguimos al rebaño, nos quedamos sin identidad, pues la anulamos con un fin que merma los colores de la creación humana. En cambio, si abogamos por una 'igualdad' basada en el respeto por la individualidad de cada humano, aparece la verdadera vida dentro de cada uno. Ahí también nace el compromiso de búsqueda de la propia identidad, ese 'Conócete a ti mismo' y estaremos permitiendo que el rostro del Creador aparezca a través de cada una de sus creaciones. Pues nacerá el compromiso y fidelidad para usar nuestros dones, para multiplicar el valor de nuestra vida. Piensen qué tipo de igualdad buscan, si es una que les apaga, o una que enciende los colores de la creación.