La bendición de las pruebas

20.02.2018

LA VIDA TAMBIÉN NOS BENDICE EN LAS PRUEBAS. Muy a menudo pensamos que sólo estamos bendecidos cuando la vida nos va 'bien': Tenemos 'éxito' laboral, una relación amorosa que 'funciona', amigos que nos acompañan 'incondicionalmente'... Sin embargo, durante esas situaciones, podemos no tener la opción de prosperar. Estamos acomodados en una rutina que no nos permite trascender, ni cuestionarnos nuestra relación con lo sagrado. Entonces, cuando entramos en esos procesos, -porque se ha quebrado nuestro corazón, estamos en transiciones o pruebas que se nos presentan para conocernos de verdad- lo entorpecemos pensando que nuestra bendición no se encuentra en ningún lado. Si tenemos en cuenta que venimos al mundo a trabajar, no sólo para ganar dinero, sino con nuestra esencia, con nuestro ser, entenderemos que lo hacemos para poder estar más cerca de lo sagrado y con la finalidad de avanzar, no sólo nuestra vida, también la humanidad. Sin la bendición de las pruebas, no trabajaríamos con nuestra personalidad, no habría un crecimiento en el espíritu, no habría cambios en nuestra vida material, ni en nuestro entorno. Son pocos los bendecidos con esas pruebas, pocos los que ayudan al crecimiento para ser la guía y el liderazgo de aquellos que buscan una vida más verdadera, una que les permita vivenciarse como una creación sagrada. Ese proceso requiere mucha valentía, pues es probable que te sientas uno entre un millón pero, sin ese uno, sería imposible que el millón pueda prosperar.