La familia | The family

13.09.2019

La vida en familia nos hace entrar en una inercia emocional desde la infancia. Muy a menudo nos cuestionamos en la adustez el porqué de ciertos sucesos en nuestras vidas, de incomodidades internas, de reacciones casi automáticas... Hasta que podemos tener la humildad de reconocer que hay algo en el árbol genealógico que sigo viviendo a través de nosotros y que, quizás, no es lo que crea o construye vida, sino que la derrumba. En los árboles genealógicos, encontramos pactos, muy a menudo silenciosos, que se siguen perpetuando en nuestro paradigma mental, pues es un pacto de sangre el que establecemos con la familia. Ese pacto lo realizamos desde otra dimisión de la existencia, a veces más real que el que pueden ver los propios ojos. A veces, hemos conseguido liberarnos nosotros mismos de condenas o maldiciones (mal-decir las palabras que han impregnado y creado la creación) y uno se convierte en la pared de las lamentaciones en el muro del castigo, te condenan por tu libertad. A veces son maldiciones que se perpetúan sin que nadie cuestione cómo trascenderlas y por lo general los miembros del árbol familiar están flotando en una nube en la que el ego muestra todo su esplendor, desde hacerse la víctima hasta ser el verdugo de todos cuantos le rodean. En un árbol enfermo se pueden llegar a presentar casos de disfunciones emocionales, psicológicas o físicas desde nacimiento. Y, en vez de comprender que la sangre que da vida al árbol está tratando de decirnos algo, nos ponemos en el lugar de víctima o verdugo de quién tiene la fortaleza de mostrar la enfermedad del árbol. El paradigma del Espíritu nos muestra un camino de reconstrucción de la mente, emociones, el alma y el Espíritu de vida o los espíritus que se la quitan al clan. El paradigma del Espíritu no es la corriente new age de 'autoconocimiento' o 'crecimiento personal', es un compromiso con la vida que trasciende a la moda temporal humana, que sólo entorpece el desarrollo natural de la vida. La decisión de salir de la inercia y de las 'costumbres', para crear otra inercia y costumbres que creen y den vida es tuya, de nadie más. Es el lugar desde donde se funda tu relación con el Espíritu, Dios, Creador, Luz... 

__________

Family life makes us enter an emotional inertia since childhood. Very often we question in adulthood the reason for certain events in our lives, of internal discomforts, of almost automatic reactions ... Until we can have the humility to recognize that there is something in the family tree that I continue to live through us and that, perhaps, is not what creates or builds life, but it collapses it. In family trees, we find pacts, very often silent, that continue to be perpetuated in our mental paradigm, since it is a blood pact that we establish with the family. We made that pact from another resignation of existence, sometimes more real than what the eyes themselves can see. Sometimes, we have managed to free ourselves from condemnations or curses (mis-saying the words that have permeated and created the creation) and one becomes the wall of lamentations in the wall of punishment, they condemn you for your freedom. Sometimes they are curses that are perpetuated without anyone questioning how to transcend them and usually the members of the family tree are floating in a cloud in which the ego shows all its splendor, from becoming the victim to being the executioner of all those around him . In a sick tree, cases of emotional, psychological or physical dysfunctions may occur from birth. And, instead of understanding that the blood that gives life to the tree is trying to tell us something, we put ourselves in the place of a victim or executioner of who has the strength to show the disease of the tree. The paradigm of the Spirit shows us a way of rebuilding the mind, emotions, the soul and the Spirit of life or the spirits that take it away from the clan. The paradigm of the Spirit is not the new age of 'self-knowledge' or 'personal growth', it is a commitment to life that transcends human temporal fashion, which only hinders the natural development of life. The decision to get out of inertia and 'customs', to create another inertia and customs that believe and give life is yours, from nobody else. It is the place from which your relationship with the Spirit, God, Creator, Light ...

MARÍAdelCID