La felicidad: Mundo Espiritual y Mundo Terrenal

30.07.2018

En el mundo terrenal encontramos el ego, quien se ha fabricado a sí mismo. El ego proyecta y persigue aquello que proyecta, como la felicidad. Cree que es algo que se alcanza cuando llegas a un objetivo (lugar, posición), cree que es una meta. Y, curiosamente, nunca la alcanza. Por otro lado, tenemos el mundo espiritual, que es el mundo del SER. Si reconocemos que ser es unir/religar, la felicidad vive en ti cuando te unes/religas al Creador, cuando le invitas como huésped entu mente. Entonces, ERES y el SER ES y lo que ES, ES AMOR. Y ese amor no es una meta, es un huésped al que has invitado a vivir en tu mente, quien te llena el corazón de creación, de acciones creadoras y de felicidad. E invitar a entrar, es la energía femenina, que se abre para recibir la Luz. La proyección está vacía, porque no está llena de Ser y, cuando sí estás lleno del Ser, tú proyección pasa a ser una extensión, porque estás unido/religado a la Mente Original.