La herida inicial | The initial wound

31.03.2019

Todos tenemos una herida inicial, esa primera herida que se crea cuando nos sabemos mirados, observados. A partir de esa herida, empezamos a edificar una personalidad, una idea de nosotros para no sentir el dolor que genera. Esa herida que nace al vernos separados, al ver cómo la unidad se dividió en gotas, que son humanos, que nos observan y juzgan proyectando un juicio interno. Entonces, nos identificamos con esa herida, con esa idea fabricada de separación. Suceden acontecimientos, llegan y se van personas que nos recuerdan esa herida, que nace de la separación. La primera mirada es de los padres, la primera separación sucede al cortar el cordón con la madre. Sin embargo, la vida nos va hipnotizando y se nos olvida la unidad, el primer amor. Si empezamos a recorrer el camino del espíritu, volvemos a la unidad y nuestra identidad regresa a nosotros: Amor. Ese es el amor que se convierte en un verbo, que usa nuestros cuerpos para ponerse en acción y nuestra mente para religarse al Pensamiento eterno de la Creación. Es un proceso y como todo proceso en esta tercera dimensión, requiere tiempo e incluso espacio vital para recordarlo. Requiere colocar cada elemento y persona en el lugar que le corresponde para que la unidad siga su ritmo a través de cada uno de nosotros. El dolor de la herida inicial no se irá, pero sí aprendemos a vivir con él y bajamos al ego del pedestal para que deje de protegerse. Finalmente, ese dolor es universal y lo compartimos todos los seres humanos.

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We all have an initial wound, that first wound that is created when we know ourselves watched, observed. From that wound, we began to build a personality, an idea of ​​ourselves to not feel the pain it generates. That wound that is born to see us separated, to see how the unit was divided into drops, that they are human, that they observe us and judge by projecting an internal judgment. Then, we identify with that wound, with that fabricated idea of ​​separation. Events happen, people come and go that remind us of that wound, which is born of separation. The first look that we receive is of the parents, the first separation happens when cutting the cord with the mother. However, life hypnotizes us and we forget unity, the first love. If we begin to walk the path of the spirit, we return to unity and our identity comes back to us: Love. That is the love that becomes a verb, that uses our bodies to put itself into action and our mind to religate to the eternal Thought of Creation. It is a process, and like any process in this third dimension, it requires time and even vital space to remember it. It requires placing each element and person in the proper place so that the unit follows its rhythm through each one of us. The pain of the initial wound will not go away, but we will learn to live with it and lower the ego of the pedestal so that it stops protecting itself. Finally, that pain is universal and we share it all human beings. 

MARÍAdelCID