La inmortalidad

29.08.2018

A lo largo de las generaciones y sociedades existentes, se ha buscado ser inmortal o el elixir de la inmortalidad del cuerpo. Es una mera ilusión que nos impide el verdadero crecimiento del alma, quedaríamos atrapados en una continua rueda sin fin. Es una trampa más para el ego. La inmortalidad sólo se alcanza con la consciencia de vivir en harmonía con el fluir de los acontecimientos, es sostenerse en el devenir de la misión de la vida y ahí estaremos siempre en lo inmortal. El alma sigue su camino allí donde requiere la existencia, sin forma ni cuerpo. El gran error en el que esta sociedad de consumo nos hace caer, es la trampa de querer 'ser alguien'. Nos hace vibrar en la constante insatisfacción de no 'conseguir' los supuestos premios de una vida con éxito. El éxito consiste en vivir según las leyes del jardín de nuestro corazón, encontrando nuestras semillas, esas que podemos hacer florecer para encontrar la libertad de vivirnos y disfrutarnos con lo que sí tenemos y no rechazarnos por lo que carecemos. Al fin y al cabo el trabajo está en el DES-AP-EGO de la idea de lo que somos, para simplemente amarnos.