Los velos del corazón

28.05.2018

El corazón es el motor de la vida, es donde guardamos el verbo creador y, tal y como cuidamos nuestro cuerpo, también es necesario cuidar las emociones que en él hay, para que el cuerpo pueda accionar el verbo que nace del Amor creador. Entonces, si tenemos el corazón lleno de velos, que bien podrían ser emociones como: rabia, ira, resentimiento, dolor, entre otras, que se transforman en amargura por la vida, no conectaremos libremente con Dios-Creador. No lo haremos por el hecho de que encontraremos un corazón lleno de velos que no nos permiten ver su rostro. Seríamos como una lámpara encendida llena de velos que la van apagando, quedando así cualquier espacio mucho más sombrío. Para que nuestra lámpara pueda iluminar allí donde se encuentre, necesitamos liberar esas emociones-velos del corazón que hemos podido ir guardando a lo largo de nuestra experiencia de vida. Ya sea a causa de relaciones familiares complejas, de pareja, despidos en el trabajo, mentiras, engaños, desilusiones... El Creador quiere que sigas conectado a su Amor y en tu espíritu sabes, por derecho divino y de vida, que, para liberarte de esas puertas que le abrimos a esas emociones, siempre usamos el perdón. Lo usamos para morir a un yo que se llenó de amargura y que se quiere liberar de todo lo que entorpece su creatividad. Entonces, al liberarse, al ser libre (que es un estado del corazón), puede volver a ver el rostro del Creador. Si, puedes tener una relación de tú a tú con Dios (para ello usamos la oración) para que te narre la acción creadora (sin interrupciones), el verbo que hay en tu corazón, por el cual fuiste diseñado mucho antes de ser gestado en el vientre de tu madre.