Misión de vida

09.08.2018

Muchas veces nos preguntamos, tras haber despertado: 
¿Cuál es mi MISIÓN de VIDA? 
¿Cuál es el PROPÓSITO de esta misión? 
Y, como estamos operando bajo en antiguo YO, creemos que todas esas preguntas se responden desde fuera, con artilugios mágicos o fábricas del ego. Sin embargo, esa respuesta está en ti, en un profundo deseo de auto descubrimiento. La decisión de encontrarla reside en hacerte las preguntas correctas: ¿Cuáles son mis valores de vida? ¿Cuáles son mis dones? ¿Dónde disfruto desempeñándome como Ser humano? Una vez tenemos la respuesta, desde la religión interna con el Creador-Creadora, no es un valor añadido pensar que todo será un camino llano y sencillo. Sin embargo, cuando ya estamos claros, empezamos a re-programar nuestra mente, a re-conocernos y empieza el dolor. Ese dolor es un periodo de prueba, es una transición, es sólo un tiempo para liberarte y retomar tu poder. Recuerda esto durante el proceso: Es más difícil vivir con el dolor del sueño, que trascender el dolor del proceso. Y ahí llegas a tu meta: Morir al YO y vivir al Ser y la esencia eterna. Ahí ya no hay más dolor, sólo bendiciones. Luego, cuando encuentras tu propósito, te das cuenta de que tu vida es un SERVICIO para la trascendencia humana. Tus talentos, que se convierten en tu valor, es lo que das en abundancia, porque la estás recibiendo constantemente. La recibes porque ya te religaste a tu Creador-Creadora, quien te dio ese propósito para que extiendas, a través de tus dones, tus creaciones y aportes tu valor/creación a la humanidad. La valentía y la fe nos acompañan en este camino de 'Conócete a ti mism@' Y eso requiere una vida de acción, pero sólo encontramos nuestra verdadera acción, nuestro verdadero verbo, cuando conocemos nuestra riqueza interna. Cuando vaciamos la mochila de creencias impuestas y nos bendecimos en el camino de Ser.