Naciste tocado por el Espíritu

04.02.2018

Todos nacemos tocados por el espíritu. Cuando nacemos, tenemos un gran recuerdo de lo que es 'estar en casa', que es estar en la luz de la conciencia del amor creador. Recordamos el propósito del Creador al crear nuestras vidas y poner su espíritu dentro de su creación: nosotros mismos. Somos una pieza fundamental para crear espíritu en la materia, para crear luz que multiplica, somos lámparas llenas de abundancia con una misión de vida. Sin embrago, cuando caemos en el mundo material, se nos olvida el para qué de nuestra existencia: por las creencias que nos impone la familia, por la información silenciosa que portamos en el ADN humano, por la educación que impone información, dogmas... Por ese motivo, es fundamental que la educación cambie hacia una que se oriente en multiplicar los dones y virtudes que traemos por derecho de vida, los que el Creador nos dio para multiplicar la luz del Espíritu en la materia y elevar conciencia. Un verso bíblico dice: '...y nada hay nuevo bajo el sol.' Eclesiastés 1:9 Como siempre, a las escrituras sagradas se accede con el corazón religado a Dios, no con la mente. No venimos a robar, no venimos a mentir, venimos a hacer presente lo que realmente es, que es el Espíritu de Dios, el Espíritu creador, al que yo llamo el Espíritu el Arte.