Poema de Rumi

05.04.2018

'Nunca el amante busca sin ser buscado por su amada. Si la luz del amor ha penetrado en este corazón, sabe que también hay amor en aquel corazón. Cuando el amor a Dios agita tu corazón, también Dios tiene amor para ti. Sin la otra mano, ningún ruido de palmoteo sale de la otra mano. La sabiduría Divina es Destino y su decreto hace amarnos unos a otros. Por eso está ordenado que cada parte del mundo se una con su consorte. (...) Así como Dios puso el deseo en el hombre y en la mujer para que el mundo fuera preservado por su unión. Así en cada parte de la existencia planteó el deseo de la otra parte. (...) Cada uno ama al otro en aras de la perfección de su mismo trabajo. (...)' Rumi