Raíz y frutos | Root and fruits

13.05.2019

Aquellos que carecen de raíz espiritual, tampoco están dando fruto. Aunque, como siempre, el ego inventa sucedáneos para hacernos creer que 'a su manera' estamos dando fruto. Sin embargo, el ego es un maestro para hacernos caer después de haber subido a un pedestal que nos creamos. Por ejemplo: tengo éxito en mi trabajo, tengo muchos(as) interesados(as) en mi, tengo mucho dinero en mi cuenta, tengo acumuladas muchas millas por el planeta, la gente me demanda mucho... Y aquí es cuando podemos ser unos autómatas pero la conciencia está muerta, el ego es un experto en hacernos creer en estos juegos. El ego cree que existe a causa de todo lo anterior y en un plano espiritual se dice a sí mismo 'He comenzando a existir, el mundo me reconoce.' Sin embargo, aquí está la trampa, pues el que escucha más a la voz del ego acaba siendo destruido por si mismo. Esto sucede porque la raíz y el mito de nuestra vida no está dando frutos, pues todo 'éxito' en el mundo es circunstancial y acaba muriendo. El ego no es ni será nunca eterno. Entonces, cuando nuestra conciencia está puesta en la raíz del Espíritu de vida, que es el Espíritu Creador, el Espíritu Santo, aparece para vaciar la vasija del ego y ante su grandeza nos rendimos. Es la verdadera luz y la raíz de nuestra existencia. Es el encuentro con Dios. Cuando nos identificamos con esa raíz, somos realmente un fruto que se multiplica a sí mismo, pues está lleno de semillas y ahí reside la eternidad. Ahora sí somos un fruto, somos acciones eternas y decisiones eternas, dejamos de escuchar al ego porque no tiene raíz en sí mismo. Empezamos a existir cuando recordamos nuestra raíz, la que nos ha dado la vida y ahí somos un fruto de la creación. Este proceso se hace con fe, humildad y, sobre todo, con Amor.

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Those who lack spiritual root are not bearing fruit either. Although, as always, the ego invents substitutes to make us believe that 'in its own way' we are bearing fruit. However, the ego is a master to make us fall after having risen to a pedestal that we create. For example: I am successful in my work, I have many interested people in me, I have a lot of money in my account, I have accumulated many miles around the planet, people demand me because I am 'good' of what I do... And this is when we can be some automatons but the consciousness is dead, the ego is an expert in making us believe in these games. The ego believes that it exists because of all the above and on a spiritual level it says to itself 'I have begun to exist, the world recognizes me.' However, here is the trap, because the one who listens more to the voice of the ego ends up being destroyed by itself. This happens because the root of our life is not bearing fruit, because all 'success' in the world is circumstantial and ends up dying. The ego is not and will never be eternal. Then, when our conscience is placed at the root of the Spirit of life, which is the Creator Spirit, the Holy Spirit, appears to empty the vessel of the ego and before its greatness we surrender. It is the true light and the root of our existence. It is the encounter with God. When we identify with that root, we are really a fruit that multiplies itself, because it is full of seeds and there lies eternity. Now we are a fruit, we are eternal actions and eternal decisions, we stop listening to the ego because it has no root in itself. We begin to exist when we remember our root, the one that has given us life and there we are a fruit of creation. This process is done with faith, humility and, above all, with Love.

MARÍAdelCID