Recibimos lo que damos

21.06.2018

A veces recibimos lo que creemos que no estamos dando, pero quizás eso es lo que nos estamos dando a nosotros mismos. Por ese motivo, aparecen personas que nos hacen recordar que nos seguimos ofreciendo dolor en el corazón, que aún no nos hemos liberado del veneno emocional que hemos podido estar cargando. Por eso motivo, aparece el perdón y el agradecimiento a los maestros de nuestras vidas: padre, madre, amistades, parejas... Esos maestros o espejos nos recuerdan que hay una sombra dentro de nosotros que necesita salir a la luz, que necesita ser vista y liberada de esa carga (es cuando recordamos que la sombra es pesada y la luz nos aligera el paso), porque nuestra luz quiere iluminar. Si entendemos que venimos al mundo a trabajar en nosotros, para ayudar a la humanidad, siendo tan sólo una gotita más en la evolución, podremos comprender que las personas/espejos/maestros, son sólo una bendición para liberar nuestra alma de lo que está entorpeciendo nuestro crecimiento humano. Para que la grandeza llegue, necesitamos trabajar en las cosas pequeñas, en nuestra pequeñez, en esa carga que nos disminuye y poder ser grandes nuevamente. Si te das un poco de amor, ese poco es el que recibirás. Cuanto amor, del infinito qué hay en el universo, quieres ofrecerte?