Te quiero por la verdad que mora en ti

26.07.2018

Creer es aceptar y apreciar. Cuando creemos que todos tenemos el Espíritu en cada uno de nosotros, apreciamos el valor de la existencia de cada ser humano. Cuando dudamos de las personas, dejamos de reconocer al Creador en ellos y a ellos como una parte de Ella/Él. Cuando alguien muestra una actitud grosera, iracunda, miedosa, de falta de auto estima o auto afirmación, estamos para recordarles que ellos son Espíritu y ahí apreciamos la luz que hay en ellos. Porque, cuando juzgamos, estamos fijando un precio a las personas y luego ese es el precio que pagamos. Entonces, finalmente tú decides el valor de lo que recibes de cada un@ de ell@s. Para recibir luz de las personas, para recibir al Creador a través de las personas, primero tenemos que dar: y lo que damos es el reconocimiento de la Luz en ell@s. Entonces, eso es lo que estamos dispuestos a aceptar, así como a dar: Luz. Cuando estás dispuesto a dar luz, es porque estás reconociendo lo que tienes y lo que tienes es la voluntad del Creador en ti. De este modo, nos convertimos en ejemplo y líderes que muestran el camino de cada ser humano, que le recuerdan a cada uno su Luz. Y finalmente, ese es el trabajo del líder y del maestro, reconocer la Luz para que brilla en cada creación. Cuando queremos a las personas por la y su verdad, que es la belleza, que mora en cada un@ de ell@s, es cuando el rostro de la Creadora y del Creador se hacen visibles a los ojos del alma y cuando podemos empezar a crear ilimitadamente.