Vanidad

05.12.2018

V A N I D A D
Para transformar la sombra sólo hay que aceptarla. Por ejemplo, aceptar la vanidad. Todos caemos en subir una foto en la que decimos: 'Mira qué hermos@ estoy, díganmelo con sus likes' Es ahí donde nuestro niñ@s internos dicen 'Mírame, mírame, mírame porque papá y mamá no lo hacen' Si sabes que lo que sucede en tu interior es ese niñ@ pidiendo caricias, entonces, puede ser que cambies tu acción y te quedes en el silencio de tu compañía, creando lo que te pides internamente desde tu infancia. Es una práctica diaria, la vanidad es un pastel muy grande que nos vamos comiendo de a poco, en lo cotidiano. Cuando somos conscientes de ese mecanismo interno, es ahí donde comenzamos a cambiar nuestro egoísmo y podemos expandir nuestra consciencia. Al hacerlo, transformamos nuestras acciones en un acto creativo, empezamos a reconocer el arte creador que nos habita y recordamos el origen de nuestro ser.

MARIAdelCID