Vivir a través de la voz de la verdad

08.10.2018

Vivimos en una sociedad en la que hemos aceptado la mentira como un status quo. También, hemos aceptado poner velos a la verdad como algo normal. Sin embargo, enfrentarnos a la verdad nos da miedo, y recordar que la verdad es el Amor es necesario para dejar de fabricar ilusiones; esas que nos alejan del/la Creadora/Creador. La valentía nos ayuda a dejar caer las máscaras del ego y nos conduce hasta la cara de la verdad. Cuando aprendemos una lección, y lo hacemos frente a los ojos de los demás, nos convertimos en un ejemplo activo de la verdad. Vivir en congruencia se nos ha hecho complicado a los humanos, pues nuestras culturas y dogmas nos han ido alejando de la verdad eterna. A veces no somos capaces de decir sí al Amor cuando claramente se nos presenta en nuestra experiencia, aunque lo hayamos estado pidiendo y rogando por él. Entonces, porque no sabemos qué hacer con el Amor, nos inventamos pactos personales, nos inventamos horas de trabajo, nos inventamos citas con amigos... Incluso ponemos el nombre de Dios para no atrevernos a decir que lo que realmente tenemos es miedo. Parece que se nos ha olvidado poner una cita con la verdad en el propósito de nuestra vida, así como con el Amor que se revela de ella. Seducimos con actos faltos de claridad, y lo hacemos sólo para mantener satélites -hombres y mujeres a quienes hemos seducido para ser el centro de atención- que sigan alimentando nuestro ego. Cuando tratamos de vivir a través de la belleza de la verdad, el ego sentirá dolor; sin embargo, nuestra alma va conquistando esa tierra que promete ser fértil con creencias multiplicadoras. Cuando conoces el Amor, sabes que toda acción que trate de clarificar las confusiones del ego (quien se alimenta de tus emociones), ya sólo puedes vivir a través del Amor. Ya no hay vuelta atrás, y el único propósito de toda la creación es el Amor.